Un tipo corriente, el colmo de la mediocridad convertido en persona, no le importa a nadie, no le importa nada mas que tener comida, bebida y tabaco. Esa descripción es perfecta para mi, siempre lo he pensado, hasta que llego ella.
Su sonrisa mientras la beso, era como agua refrescante en mi rostro, sus ojos, eran perfectos, los que siempre había soñado en la mujer perfecta...pero lo mejor de todo era su risa, se reía frecuentemente aun cuando estaba triste y necesitaba consuelo.
Y aquí estoy yo, un tipo corriente, sentado en una cornisa esperándola...no me debería importar, llevo esperándola mucho tiempo...o tal vez no y solo sea otra mas que me deja tal y como estaba (mas pobre quizás). Debería tener mas cuidado, lo se...mientras yo la busco a ella, otros me buscan a mi. Esa es una de las ventajas de ser tan mediocre, nadie te presta atención de manera que puedes ir y venir a tu antojo sin levantar sospechas.
La veo llegar, viene agarrada de otro, no lo conozco..."seguramente ya me remplazo, no es que sea difícil" pienso. Me levanto de la cornisa, enciendo un cigarro y me voy sin mirar una sola vez.
No vi como ella miraba su móvil esperando una llamada que nunca llego, no vi como ella miraba al otro, un simple borracho que la estaba molestando...
Y ahora, por no ver, por no entender...No la veré mas.
martes, 21 de junio de 2011
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