Su cabello rubio platino se balancea elegantemente ante mis ojos, lo intento acariciar, ella se gira, me pongo colorado y retiro la mano…una tenue sonrisa en sus labios como toda muestra de que me vio, suspiro, si tan solo tuviera valor para decirle lo que siento por ella…tal vez…
El hace la seña, todo preparamos las armas y salimos como una exhalación de la trampilla, los soldados se quedan desconcertados durante un lapso, pero enseguida recuperan la compostura y se preparan para afrontar la contienda-
Me desvió del grupo principal, mi misión es distinta, yo tengo que equilibrar la situación en la que se encuentran nuestros hombres, mi cabeza va una y otra vez a ella, me es imposible quitármela de la cabeza, mi corazón se para cada vez que ella sonríe, recuerdo cuando la miraba embobado pensando en todo lo que le diría, pero cuando ella me miraba con esos ojos azules, se me hacia un nudo en la garganta y apartaba la vista, a veces me pareció que una sombra de tristeza aparecía en su rostro, pero eso es una idiotez…solo son imaginaciones de un enamorado, nada más.
Llego a las reservas de agua, los barriles están amontonados sobre una precaria barrera, calculo cuando el enemigo está a tiro…5 pasos…3…ahora, propino un golpe de espada en los soportes, ceden con facilidad. Los barriles, libres ruedan como si de una estampida se tratasen escucho los gritos de miedo de los soldados, el estruendo del choque y sus aullidos de dolor, no sonrío…que sean el enemigo no quiere decir que no sean vidas…me asomo para comprobar el efecto de mi acción. Algunos soldados se ponen de pie, ella está allí, se agarra pierna y se arrastra pobremente, uno de los soldados (el más grande y fuerte a mi visión)la ve, bajo a saltos, mi corazón se acelera, la adrenalina me llena el cuerpo.
El soldado esta casi a la altura de mi amada…salto lo máximo posible y me engancho en su espalda. El gigante me aparta sin dificultad y me lanza lejos, levanta su enorme machete sobre ella….
Duele…una flecha se clava en la garganta del gigante, el cae llevándose el machete con el….mi sangre se esparce, ella se acerca y me coge en el regazo me mira.
-¿Por qué?- dice entre lágrimas
-Porque yo….te amo…-digo, el esfuerzo de hablar me produce un dolor inimaginable.
Ella llora aun mas, mientras mis fuerzas van a menos:
-Algún día te volveré a encontrar, lo juro, y te amare por siempre- le digo antes de que mi vida se extinga por completo.
domingo, 8 de marzo de 2009
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Nuevo blog,¿eh?
ResponderEliminarsi, mas acorde con mi nueva forma de escribir :P
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