Susurro pensando que es de día, es hora de irse...siempre es hora de irse. El frío de las cadenas se siente en mi piel lentamente, es hora de irse. Sus pasos resuenan cerca de mi ¿viene o se aleja? No importa, es hora de irse. Corro por los oscuros pasillos pisando enormes y oscuros charcos, dejo atrás todo, todo lo que tuve, que nunca fue nada,es hora de irse. Mi corazón retumba a cada paso, me respiración se agita de emoción, es hora de irse. El pasillo parece ser eterno, giro, giro, giro y otra vez recto, siempre lo mismo, giro, giro, giro y otra vez recto...es hora de irse. Mi corazón se acelera aun más, los pasos que me persiguen se acercan y se alejan una y otra vez, giro, giro, giro y otra vez recto....es hora de irse. Los pasos me alcanzan, ya esta a muy cerca, debo esconderme,¿Dónde? Una celda ante mis ojos, me resulta familiar. Me meto en ella rápidamente y cierro de un portazo. Bien, Bien, Bien...ahora estoy a salvo, nada me puede dañar en mi celda...es mi santuario, nada me hará daño aquí dentro, nadie me hará daño.
Pronto, pronto sera hora de irse otra vez; recuerda, giro, giro, giro y otra vez recto. Nada fallara...que frío dan estas cadenas. Es hora de irse.
domingo, 20 de mayo de 2012
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario