martes, 25 de septiembre de 2012

Sonata Gris.

El día esta gris. La lluvia y el viento azotan el mundo en falsa replica de una tristeza inexistente pero palpable. Camino con pesar, sin prisa. Mi caminar solo es un  tributo silencioso al día que me acompaña. Mis pensamientos están dispersos, incoherentes e incompletos. Un vació se aloja en lo mas hondo de mi mente, es un hueco inexplicable que poco a poco arraiga en todo mi ser, un pequeño desazón que poco a poco se extiende sin remedio.

No entiendo nada, no entiendo a nadie, no quiero nada, no deseo nada; solo camino dejando que la música llegue a mi alma como un bálsamo, una cura infalible contra la tristeza, el enfado o la soledad. Nada existe en este momento, solo la música y yo. Me enciendo un cigarro y aspiro una larga calada. Al echar el humo mi mente atacada por la tristeza relaciona el humo con parte de mi alma, una analogía estúpida sin duda pero seguro que algún poeta seria capaz de darle dramatismo y un toque lírico.

No recuerdo cual era mi destino, tampoco siento que tenga ningún sitio al que ir. Siento que solo tengo que caminar, sin más al ritmo de la música que lentamente desplaza la tristeza y llena el vació de mi mente. Debí haberlo supuesto, la música es vida.

Solo eso, música .

1 comentario: